CUANDO EL HÁBITO SE VUELVE UN PROBLEMA


Lunita aprendió a ir al baño a temprana edad, para beneplácito de sus padres. Carlitos, su hermanito, tuvo muchos problemas con aprender a ir al baño, pues a sus ocho años seguía sin poder controlarlo.

Luego de muchas discusiones y regaños, sus padres decidieron llevarlo a un psicólogo. La sorpresa fue grande: no se trataba de un problema de inseguridad, sino que era eneuresis patológica, un mal que se presenta más frecuentemente en niños que en niñas y que habitualmente desaparece con el transcurso de los años.

La psicóloga Margarita Patrón Casares, directora del Centro de Psicología Integral, comenta que en varios casos la falta de control de esfínteres se debe a una inmadurez neuropsicológica, problema que está ligado con la médula espinal y que puede ser detectado a partir de los cuatro años de edad.

Este mal también puede ser resultado del estrés o tensión con sus padres.

Otros problemas que podrían ocasionarlo es la ansiedad en la escuela, los pleitos con sus compañeros de clase o una falta de orden en el hogar.

Se debe procurar acostarlos con calma y tiempo suficiente, ya que mandarlos a la cama con prisas puede provocarles ansiedad. También se sugiere rezar antes de dormir, como una forma para tranquilizarlos.


Más recomendaciones:

Se recomienda evitar tomar muchos líquidos antes de dormir. En su lugar es mejor que se beban pequeños sorbos. En caso de seguir con el problema, se debe remitir a un especialista para realizar una valoración completa.

REFERENCIA: Diario de Yucatán (Ir al Artículo)
Comments