DEPRESIÓN JUVENIL

La Depresión Juvenil o Depresión en el Adolescente, es una realidad en estos tiempos, que desgraciadamente en algunos casos (la minoría) llega a causar el suicidio. Esto nos indica que nuestros jóvenes se están deprimiendo y que esa afectación no puede ser tomada a la ligera, pues les ocasiona una crisis emocional severa e importante. El estado de salud en el que están los jóvenes deprimidos no es agradable ni normal, esto es una enfermedad.

 

PONIÉNDONOS EN EL CONTEXTO SOCIAL DE LA DEPRESIÓN

·        Ya está catalogado por la OMS como un problema de Salud Pública.

·        Afecta a 120 millones de personas en el mundo.

·        A este ritmo, se proyecta que para el año 2020 será la segunda causa de discapacidad (después de las enfermedades cardiovasculares).

·        Afecta en su mayoría a la población de entre 18 y 65 años.

·        Los varones en edad escolar la presentan con mayor frecuencia que las niñas, cambiando esto en la adolescencia, en la que la estadística se invierte, y el doble de mujeres la presenta con respecto a los varones, permaneciendo así el dato en la edad adulta.

·        En México, se encuentra dentro de las 4 enfermedades más discapacitantes  (Esquizofrenia, Depresión, Trastorno Obsesivo-Compulsivo y Alcoholismo)

·        En México, el suicidio es la segunda causa de muerte en los adolescentes entre los 14 y los 19 años de edad (después de los accidentes automovilísticos a causa del alcohol).

 

DIAGNÓSTICO:

A menudo es difícil diagnosticar la verdadera depresión en la adolescencia y esto se debe a que su comportamiento normal como adolescente se caracteriza por variaciones del estado de ánimo, con periodos en donde se alternan momentos de mucha alegría y momentos de mucha oscuridad emocional.

Por ello, la Depresión Juvenil debe ser diagnosticada por un profesional de la salud (médico, psiquiatra o psicólogo). La duración del episodio depresivo debe ser de al menos 2 semanas y cumplir con ciertos criterios y características, entre las que tiene que encontrarse la presencia del estado de ánimo depresivo o pérdida de interés o de capacidad para el placer. En los niños y adolescentes el estado de ánimo puede ser irritable en lugar de triste. Los sentimientos de tristeza y desánimo o irritabilidad deben ser persistentes a lo largo de al menos 2 semanas, porque cualquier joven en un momento dado se puede sentir triste o desanimado y eso no quiere decir que esté deprimido. El asunto aquí es que ese sentimiento de tristeza, desánimo o irritabilidad permanezca y vaya acompañado de pérdida de la autoestima y ausencia de interés en las actividades comunes.

 

FACTORES DE RIESGO:

Se ha encontrado, que la existencia de antecedentes familiares de línea directa (padres) o indirecta (abuelos, tíos, etc.) que hayan padecido Depresión, origina una predisposición genética a la presentación del padecimiento.

La adolescencia es en sí un período conflictivo. La depresión puede ser una respuesta transitoria a muchas situaciones y factores de estrés. Este estado es común en los adolescentes, ya que por naturaleza frecuentemente tienen esos contextos de estrés y de ansiedad, que pueden llevarlos a un estado de depresión transitoria. Todo ello es consecuencia del proceso normal de maduración y del estrés que a su vez recibe la influencia de las hormonas sexuales y de los conflictos de independencia con los padres.

La depresión también puede aparecer como reacción a un acontecimiento inesperado que impactó la vida del joven, como la muerte de un familiar o amigo, la ruptura de una relación de noviazgo o el fracaso académico.

Asimismo, los adolescentes que presentan baja autoestima, Temperamento Sentimental, Apasionado o Nervioso, o que son muy autocríticos, o que perciben poco sentido de control sobre los eventos negativos, presentan un riesgo particular de deprimirse cuando experimentan eventos generadores de estrés.  

 

SÍNTOMAS GENERALES DE UN ADOLESCENTE DEPRIMIDO:

La depresión en los adolescentes con frecuencia se manifiesta de formas muy diferentes a los síntomas clásicos de la depresión, y hay una presentación doble en el sexo femenino en relación al sexo masculino.

Algunos síntomas importantes y a los que debemos estar atentos son:

·         Estado de ánimo triste o irritable de forma constante y permanente.

·         Pérdida de interés: Hay una apatía ante las actividades que tiene que estar desarrollando en su diario vivir (estudio, deporte, labores de casa, etc.)

·         Disminución o Incapacidad de placer por las actividades diarias o por actividades que solían ser placenteras.

·         El rendimiento escolar inestable.

·         Las relaciones caóticas con la familia y amigos y tendencia a aislarse de estos.

·         El abuso de sustancias tóxicas.

·         El exceso en el dormir.

·         Cambios en los hábitos alimenticios.

·         Expresiones y conductas auto-destructivas: “mi cerebro no funciona”, “soy tonto”, “soy feo”, hacerse cortadas en la piel, cortarse el cabello sin ir al estilista, etc.

·         Vestirse siempre de colores oscuros u opacos.

·         Desarreglo personal.

·         Comportamiento criminal, como el hurto.

·         Que  el adolescente esté obsesionado con el tema de la muerte.

·         Que el adolescente empiece a entregar pertenencias apreciadas a otras personas; cuidado porque aparte quizá potencialmente en una persona que está pensando en el suicidio.

 

AYUDANDO AL ADOLESCENTE A SUPERAR LA DEPRESIÓN:

Si se detecta que un joven está presentando las características previamente descritas es muy importante canalizarlo con el especialista adecuado (psicólogo o psiquiatra) para realizar un diagnóstico certero e indicar el tipo de tratamiento más indicado, que por lo general combina el uso de fármacos antidepresivos (dependiendo de la severidad de la depresión) con la psicoterapia de corte Cognitivo-conductual, Bioenergética y Gestalt, que se han comprobado como muy eficaces en el tratamiento de la depresión, y ayudar a los adolescentes a vencer esos pensamientos y estados de ánimo que lo deprimen.

Es muy importante también que el adolescente cuente con una red de apoyo de familiares, en la que pueda darse una comunicación abierta con el adolescente puede ayudar a identificar la depresión a tiempo y sobrellevarla  con éxito.  Se recomienda que aquel padre con el que tenga mayor afinidad con el adolescente sostenga un diálogo habitual y abierto con él.

Una persona deprimida, aunque nunca llegue a cometer suicidio, puede ser una persona inhabilitada para muchísimas cosas en las cuales podría hacer mucho bien si no estuviera bajo ese estado depresivo; por lo tanto, es muy importante reconocer dicho estado de ánimo y brindar un Tratamiento Integral (farmacológico y psicoterapéutico). Hoy en día la ciencia médica ha avanzado en este rubro y hay excelentes fármacos antidepresivos que no condicionan una dependencia, que no ocasionan efectos adversos importantes y que han demostrado una eficacia clara, lograda a través de llevar estrictamente el tratamiento medicamentoso a la par de la también estricta adherencia al tratamiento psicoterapéutico.
Hemos observado también que aquellos jóvenes que cultivan su parte espiritual, a través de pertenecer a grupos apostólicos o involucrarse en actividades de esta índole de desarrollo espiritual, evita que los jóvenes se depriman al sentirse útiles y tener más endorfinas.
Por lo tanto, sí hay salida para la depresión.
 
Psic. Abril Pacheco Patrón